elquepuede22
La noche se cernía sobre South Park, trayendo consigo un frío que no era solo del aire, sino de un sentimiento que Tweek Tweak conocía muy bien. Estaba sentado en el columpio del parque, balanceándose con movimientos espasmódicos, los ojos muy abiertos por la cafeína y la ansiedad. Su mente corría como un hámster en una rueda, un caos de paranoia y estrés, un oscuro torbellino que nadie, ni siquiera Craig Tucker, parecía entender.