avoceanbibi
Jimmy siempre creyó que amar a alguien significaba quedarse. Quedarse cuando las cosas se volvían difíciles, cuando las palabras comenzaban a faltar y cuando la persona que amabas ya no sabía cómo pedir ayuda. Durante cuatro años construyó su vida alrededor de Sea sin darse cuenta de cuánto de sí mismo estaba dejando en el camino. Lo conocía en sus días buenos, pero también aprendió a reconocer aquellos en los que apenas podía levantarse de la cama, en los que una simple conversación parecía agotarlo y en los que su propia existencia parecía pesarle demasiado.
Al principio, Jimmy pensó que podía ayudarlo. Después pensó que tenía que hacerlo. Y finalmente empezó a creer que si alguna vez se alejaba, algo terrible podría ocurrir.
Sea nunca le pidió que lo salvara.
Pero Jimmy tardó demasiado en entenderlo.
Porque hay enfermedades que no desaparecen cuando alguien te abraza. Hay heridas que el amor no puede cerrar y batallas que, por mucho que quieras compartirlas, otra persona tiene que aprender a pelear por sí misma. Y cuando Jimmy comienza a confundir amar con cuidar, cuidar con vigilar y quedarse con salvar, Sea empieza a sentirse cada vez más lejos de la persona que alguna vez consideró su hogar.
Hasta que un día decide hacer lo único que cree que puede devolverle a Jimmy la vida que le ha ido quitando sin querer: dejarlo ir.