Alec_I_Iguess
Así que, Kimetsu No Yaiba se puso de moda nuevamente.
Y realmente extraño el TanKana, así que aquí vamos.
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Era un día frío de noviembre, nieve caía pero aún así el colegio no había emitido la orden de resguardarse en sus casas por lo que tenían que ir a la escuela de todos modos.
Y solo digamos que uno de los alumnos menos conocidos de la Academia Kimetsu, Kamado Tanjiro, no esta muy feliz con eso.
El cielo era de un horrible gris lleno de motas blancas que caían lentamente formando una capa de nieve cuya altura no eran más que unos pocos centímetros.
Su uniforme estaba lleno de dicho polvo blanco lo odiaba, la sudadera de la Academia no era para nada cómoda o abrigada puesto que el frío aún le enviaba un escalofrio por la espalda cada que una corriente de aire demasiado frío golpeaba su cuerpo.
Hasta ahora el día había sido horrible, y eran las seis y 30 de la mañana.
Parecía que todo el día iba a ser un martirio hasta que la vio.
Kanao Tsuyuri, en toda su bella maldita gloria.