YawClown
[LEER DESCRIPCIÓN ANTES DEL OS]
Después de esa noche, Jake miró su celular como si fuera a hablarle solo.
Horas. Días. Semanas.
La pantalla seguía muda. Ni un mensaje, ni una pregunta.
Ni una señal de Heeseung preguntando si estaba bien, si había llegado a casa, si todavía existía.
Al principio no fue rabia. Fue decepción.
Jake sabía que había sido él quien decidió dejarlo todo. Que había elegido irse antes de escuchar una explicación que quizá nunca habría cambiado nada. Aun así, una parte estúpida de él -la misma que siempre había creído de más- pensó que tal vez Heeseung haría lo imposible.
Que rechazaría la oferta y que no se iría del país sin él.
Pero no pasó.
Las redes se llenaron rápido: Heeseung en América, estudios enormes, escenarios nuevos, sonrisas impecables.
Una vida lejos. Una vida exitosa. Una vida donde Jake no aparecía ni en los márgenes.
Ahí nació algo distinto. No exactamente odio.
Más bien una mezcla amarga entre resignación y orgullo herido.
Jake no lo culpaba del todo. Nunca supo hacerlo.
Porque incluso así, incluso después de desaparecer sin dejar rastro, seguía amándolo.
Hasta el día de hoy.
La cadena con sus iniciales descansaba pesada contra su pecho algunas noches, otras en el cajón. No brillaba como recuerdo feliz ni como promesa. Brillaba como lo que era:
un pedazo de acero frío, cargado de todo lo que no se dijeron.
Y aunque el mundo insistiera en seguir adelante, Jake entendió algo con dolor lento:
algunas historias no terminan con un adiós.
Terminan con silencio.
「 YAWCLOWN 」
• REFLEXIÓN
• OS(#3)
© Soottom