Chiara Sinclair siempre creyó que el amor era simple... hasta que se enamoró de la persona equivocada.
O mejor dicho: de la novia de la persona equivocada.
Cuando Paula era pequeña se prometió así misma que nunca se enamoraría. Promesa que ha mantenido durante sus 20 años de vida pero... ¿por cuánto tiempo más podrá mantener esa promesa?
#Historia LGBT