KRISTALc
El protagonista entra a la habitación y los ve; no hay duda, no hay excusas. Meses después, se cruza con ellos en la ciudad y la canción resuena en su mente: verlo con ese "otro" hombre, saber que ahora él ocupa su lugar en la cama y en su vida, le genera una mezcla de asco y nostalgia. Es la crónica de un adiós forzado y el camino hacia encontrar el valor de no volver a mirar atrás, aunque el recuerdo de esa tarde lo queme por dentro.