skinnyjeanz4juhoon
Martin Edwards Park vive solo en el apartamento 𝟱𝟬𝟱 de Seúl. Cada noche sale para no escuchar tanto silencio. Entra al mismo bar, pide soju en la esquina oscura y bebe despacio. Hasta esa noche.
Detrás de la barra estaba Kim Juhoon: misma edad, pero todo lo opuesto. Tímido, frágil, con manos que tiemblan al servir y una sonrisa que parece pedir perdón por brillar. Cuando sonrió -una sonrisa pequeña, casi secreta-, Martin sintió que algo dentro de él se rompía y se reconstruía al mismo tiempo.
Por primera vez en años, el frío que llevaba dentro dejó de ser suficiente.
Y supo que volvería al bar.
Porque en medio de una soledad que creía eterna, acababa de encontrar a alguien por quien valía la pena volver a sentir.