Megan_Solis
Leah solo quería sobrevivir al último año de colegio, graduarse y, si Dios lo permitía, dejar atrás a su ex... y sus malas decisiones.
Pero el universo tenía otros planes.
Primero, su novia Daphne aparece cada dos semanas con la excusa de "solo quería hablar".
Después, la obligan a ayudar en los bailes infantiles (porque aparentemente ser danzarina también es un castigo divino).
Y, por si fuera poco, llega Azrael, el hijo perfecto de una hermana de otra iglesia: amable, lindo, con sonrisa de "no rompo un plato"... hasta que empieza a mirarla como si quisiera romperle el corazón.
Aunque estar juntos es una opción, el tiempo comienza a respirarles en la nuca. Recordándoles que no todo será por siempre.
Entre oraciones y danzas secretas, el tiempo empieza a golpearlos con la realidad. Un recordatorio de lo que podrían perder... a través del tiempo.