APendergast
¿Qué haces cuando tienes treinta y cinco años, tu vida es un absoluto Game Over y el CEO más desquiciado de todo Bangkok te secuestra en una parada de autobús para ganar un reto familiar de LINE? Pulsar Start.
Phab es un treintañero gruñón, construido como un puto armario ropero pero con el aura de un NPC atrapado en el tutorial. Salta de trabajo precario en trabajo precario, ahogando su síndrome del impostor liderando asaltos virtuales en su PC de madrugada, donde es un respetado tanque de nivel ochenta. Su única aspiración: sobrevivir al día a día y ocultarle su fracaso a sus padres en Chiang Mai.
Pero el destino le manda un glitch masivo en forma de Win.
Win es el joven, impecable e hiperactivo CEO de una empresa de nanotecnología. También es el líder de "La Corte de los Milagros", una familia de absolutos zumbados que se comunican a través de demenciales retos diarios. Desesperado por no perder la apuesta de la semana y evitar llevarse el "Trofeo Espantoso" (una rana de cerámica radiactiva) a su junta de inversores, Win secuestra a Phab porque tiene "la cara de miseria perfecta". A cambio del triple de su sueldo diario, Phab acepta. Lo que no sabe es que acaba de desbloquear el modo cooperativo más caótico de su vida.
De repente, el solitario gamer se ve arrastrado a un torbellino donde los retos vitales son continuos.
Sin embargo, detrás del carisma arrollador, Win esconde un trauma infantil. Obligados a jugar en equipo, Phab descubrirá que toda su mente de estratega friki es exactamente lo que Win necesita para liderar su imperio en el mundo real.
Uno usaba los videojuegos para escapar del fracaso. El otro usaba la comedia para huir del miedo. Están a punto de descubrir que el mejor botín no es el oro digital, sino atreverse a jugar la partida en el servidor principal.