Sebama
𝐎𝐡 Beom-seok se transfiere a Eunjang después de sufrir bullying en Byuksan. Busca reinventarse, ser más fuerte, pasar desapercibido. Pero sus planes se desmoronan cuando conoce a Satō Taiki.
Taiki es todo lo que Beom-seok no es: extrovertido, auténtico, con una sonrisa que desarma cualquier defensa. Pinta, toca guitarra, vive cada día como si fuera el último. Y es que para Taiki, cada día podría serlo.
A través del arte, la música y conversaciones bajo el cielo del atardecer, Beom-seok aprende a amar. Pero cuando finalmente descubre la verdad sobre la verdad de Taiki, solo le queda una lección cruel: algunas personas llegan a tu vida no para quedarse, sino para cambiarte para siempre antes de partir.