En la prisión de máxima seguridad de Zandvoort, las reglas se escriben con sangre y se firman con acero. Pero para el Oficial Jefe Max Verstappen, la regla más peligrosa es la que está a punto de romper.
Max: Top
Checo: Bottom
Oscar siempre ha hecho lo correcto. Cada domingo en misa, cada palabra medida, cada deseo reprimido con disciplina y culpa. Para él, la fe es estructura, refugio... y también una excusa.