LUX9597
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Esta historia contiene escenas de contenido erótico (lemon), dinámicas Omegaverse, lenguaje fuerte, y posibles gatillos emocionales como muerte, violencia y confusión de identidad.
Lectura recomendada solo para mayores de edad.
Si continúas, acepta el reto... del romance.
Jungkook era un chico común, aunque tal vez demasiado guapo para pasar desapercibido. Tenía veinte años, el cabello rubio platinado que caía rebelde sobre su frente y unos ojos azules tan brillantes como el cielo despejado. Su piel blanca parecía de porcelana, y aunque muchos lo querían cerca... él solo tenía ojos para sus videojuegos.
Estudiaba en la universidad, sí, pero su verdadera pasión era jugar. FPS, RPG, lo que fuera. Pero aquella semana, algo extraño lo había atrapado: un juego de romance, uno que, por alguna razón, hablaba del "Omegaverse". No sabía por qué lo instaló. Solo lo hizo. Y desde entonces, se volvió adicto.
En el juego, los alfas, betas y omegas vivían historias intensas de deseo, dolor, destino y feromonas. Jungkook no entendía nada al principio, pero le fascinaba. El sistema de vínculo, los celos, los nudos, los ciclos de celo... todo le parecía tan ajeno como adictivo.
Lo jugaba cada día, cada noche. Perdía la noción del tiempo. Hasta que, una tarde lluviosa, salió a la calle con los auriculares puestos, mirando su celular mientras leía un nuevo mensaje del juego.
"Nuevo capítulo desbloqueado: El despertar del instinto."
Y entonces no lo vio.
Ni el semáforo en rojo.
Ni el camión que venía a toda velocidad.
El golpe fue brutal. El dolor real. La sangre, tibia sobre el asfalto. Jungkook jadeó, atónito. Iba a morir, lo supo.
Pero entonces, todo se volvió negro...
...y apareció una pantalla, flotando en su mente.
> ¿Quieres vivir?
Acepta el reto del romance.
Sí ■
No □