tiniik
Seugmin tiene mala suerte desde que tiene memoria, o bueno eso parece, tal vez todo empezó con esos dichos, de pasar bajo las escaleras dara mala suerte, todo esas cosas que juraba no creer, seugmin es un joven de veinte años, que viven en un departamento compartido con su roomie jisung, que es algo desastroso, con un trabajo pesimo en una cafetería que paga una miseria, con un jefe que es literalmente un asco, siendo un acosador de lo mas asqueroso, va a una universidad donde nunca descansa por tener siempre exámenes, sus padres no tienen ni la mas idea de lo que le pasa a su hijo ya que el se fue y se independizó sin decir nada.
Entonces, después de su mala suerte, por fin algo bueno se presentó, seugmin era apasionado al béisbol, desde que tiene memoria, le fascinaba jugar, y por suerte gracias a un conocido logro entrar a un club, pero solo habia un obstáculo de estar en paz ahí, el hijo del dueño del estadio, Christopher bang, guapo, bien formado pero algo arrogante y egocéntrico, que solo buscaría fastidiar a seugmin por mera diversión.