ALEXBRIME
Introducción: Crónicas de un vacío compartido
Muchos dicen que a los 19 años tienes el mundo a tus pies, que es la edad de los sueños infinitos y la energía inagotable. Pero nadie te habla de lo que pasa cuando el mundo, en lugar de estar a tus pies, se te cae encima.
Esta no es una historia de superación con un final feliz de película. No soy un ejemplo a seguir, ni pretendo serlo. Soy alguien que se define como "común y corriente", pero que carga con el peso de decisiones que se tomaron en el calor del enojo y con las cicatrices de una familia que se rompió mientras yo intentaba aprender a ser hombre.
En estas páginas -o entradas de blog- voy a contarte cómo pasé de ser un niño sobreprotegido en un pueblo pequeño, a un joven que hoy, en enero de 2026, lucha contra la depresión, una espalda lesionada y el miedo constante a no ser suficiente para sus padres. Aquí hablo de la muerte de mi abuela (el pilar que nos sostenía), de la traición en el lugar que más amaba (la cancha de baloncesto), y de la frustración de trabajar en una oficina cuando sientes que tu alma se quedó atrapada en otro tiempo.
Escribo esto porque necesito entender por qué pasó lo que pasó. Y quizás, si tú también te sientes vacío, si tú también sientes que has sido una carga o que la vida te ha ganado la partida antes de empezar, encuentres en mis palabras un eco de tu propia historia.
Bienvenidos a mi realidad. Sin filtros, sin mentiras y con toda la fragilidad que significa estar vivo hoy.