Chainwzs
Ryota está acostumbrado a las miradas. A los 17 años, su vida se resume en sobrevivir a un trabajo de medio tiempo y ocultar la quemadura que marca su rostro, esa que el mundo etiqueta como una imperfección. Para él, su cicatriz es un recordatorio constante de un pasado que duele; para el resto, es algo que preferirían no mirar.
Hasta que aparece Asterion.
Con su piel pálida, sus ojos rojizos y una forma de ver el mundo que Ryota no logra comprender, Asterion no aparta la vista. Donde todos ven una herida, él ve un "continente" por descubrir. Donde hay ruido y caos, él busca el orden de los números y la paz de las luces tenues.