El fin tiene tu nombre [saga]
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El fin tiene tu nombre: Sombras de devoción by Sadely
Sadely
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Los peligros ocultos del nuevo continente tras la devastación, obligan a Setsuna a llevar sus capacidades al límite para poder liberarse de las ataduras de un régimen que lo oprimía. Sin nada en sus manos más que su telento nato e inteligencia qué rebasaba al resto, se propuso dejar de ser "una pieza más" Sin embargo el inesperado detalle de su casta, hizo que sus planes tuvieran que ser adaptados. ¿Cuál era la verdadera naturaleza de un omega dominante? ¿Cuánto poder poseía al ser una casta superior a un Alfa Dominante? ¿Por qué era el unico? Y ¿Cómo llevaría a cabo sus planes si Cenit-9 lo había llevado a conocer a Maximilian O'Conner? ¿Ese era en realidad el amor? Dándose cuenta de que su rasgo era una bendición y al mismo tiempo una maldición, los sentimientos que tiene por Maximilian deben ser firmes, sin embargo, conocer a Alucart Lovelance y a Elliott Wynter, hace que esa tarea sea, no solo complicada, sino imposible. Cuando el deseo y el deber colisionan, el impacto de tus acciones se puede volver en tu contra, o, ser tu arma más letal.
El fin tiene tu nombre -sombras de locura  by Sadely
Sadely
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    Parts 8
Para muchos, Elliott Wynter es un monstruo vestido de hombre, un médico que usa la vida como experimento. Para otros, es un pionero, alguien que quizá descubra lo que la humanidad realmente se convirtió después del apocalipsis. Nadie sabe qué busca en el fondo de sus disecciones, ni por qué continúa explorando los límites del dolor y la evolución. Lo que casi nadie sabe es que, en lo más profundo de su gélido corazón, Elliott Wynter está perdidamente enamorado. La obsesión se dirige hacia su mejor enfermero, un omega que lo acompaña desde los días de su graduación y que jamás lo ha abandonado, incluso cuando otros huyeron de sus métodos sanguinarios. Ese enfermero representa para Elliott algo que no puede poseer con bisturís ni experimentos: lealtad genuina y silenciosa. Cada día lo observa trabajar a su lado, asistiendo sus manos manchadas de sangre sin titubear, soportando sus órdenes tajantes y sus miradas frías. Nadie sospecha que esa frialdad es un muro desesperado: Elliott teme que si se permite demostrar lo que siente, su obsesión se desborde y lo consuma por completo. Porque no lo ama de forma sana; lo desea con la misma intensidad con la que disecciona cuerpos: con ansias de poseerlo, comprenderlo y romperlo, hasta que no quede nada oculto dentro de él. Así, Elliott vive atrapado en un dilema: Mostrar sus sentimientos y arriesgarse a revelar su debilidad. O seguir ocultándose, condenándose a torturarse con la cercanía de un amor que nunca podrá expresar, más que con la violencia disfrazada de indiferencia. Para el mundo, Elliott Wynter seguirá siendo el cirujano frío y misterioso. Pero en la penumbra de su laboratorio, mientras su enfermero prepara los instrumentos bajo la luz blanca, su mirada se detiene demasiado tiempo en él, y su corazón late con un ritmo que contradice la perfección de su fachada inquebrantable.
El fin tiene tu nombre - Sombras de obediencia by Sadely
Sadely
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    Parts 8
En el imperio de Arcadea, sobrevivir no es un triunfo: es una condena. Noah Wallas carga con una historia de pérdidas que jamás cerraron, heridas que el poder ha aprendido a utilizar. Su dolor no es un accidente, es un recurso. Arrastrado a un tablero político donde el control vale más que la vida, Noah descubre que su existencia misma se ha vuelto estratégica. Alucart Lovelance jamás ha dudado de su lugar. Heredero de una estirpe milenaria y dueño absoluto de un imperio forjado en obediencia y pureza, gobierna Arcadea con una certeza implacable: el orden se impone o se extingue. Para él, la moral es flexible y el sacrificio, inevitable. Cuando sus caminos se cruzan, no hay elección. Solo necesidad. Noah sabe quién es Alucart y lo que le arrebató. Ese conocimiento no atenúa el odio; lo vuelve insoportable. Sin embargo, junto al rencor emerge una tensión que lo desarma: una respuesta física cargada de aromas que lo controla y lo envuelve manipulando su cuerpo. Sensaciones indeseadas, que contradice su memoria y lo sumerge en una culpa corrosiva. La cercanía forzada transforma el desprecio en dependencia y la repulsión en una intimidad peligrosa. En Arcadea, cada decisión tiene un costo político y cada silencio sostiene un régimen. La supervivencia de Noah y la de otros queda atada a la voluntad del hombre que más debería destruir. Alucart no necesita forzarlo: observa, espera, empuja lo justo para que sea Noah quien avance hacia el abismo. Entre el duelo, el deseo y el control, Noah Wallas se consume lentamente. Porque en Arcadea, lo que se quiebra no siempre se rebela... a veces, aprende a obedecer.