Juliethgo
Han Su Gang no tiene amigos. Tiene súbditos.
El rey del caos, el más temido, el que nunca se ha rebajado a mostrar afecto, compasión ni respeto. Ni por profesores, ni por alumnos.
Pero apareció alguien.
Y por primera vez, el monstruo bajó la guardia.
El problema es que, cuando el rey cede, la sangre siempre corre.