BLUE LOCK [⚽️💙]
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El amigo de mi hermano   | LeoRin  di itoshi0m
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-¡Mierda! Exclamó Sae, soltando el plato de golpe mientras se sacudía la mano. -Está súper caliente. El silencio reinó por un microsegundo, hasta que Luna, con esa arrogancia que lo caracterizaba, soltó una carcajada corta y lanzó una mirada cargada de intención directamente a Rin. -Igual que tu hermano, Sae. Soltó Luna con total naturalidad. El salón estalló. Los amigos de Sae soltaron carcajadas estruendosas, algunos dándole palmadas en la espalda a Luna por su audacia, otros silbando y gritando "¡Uuuuuh!". Rin sintió que su cara ardía. El color rojo le cubrió las mejillas y bajó la mirada a sus rodillas, deseando que la tierra se lo tragara. El corazón le latía tan fuerte que juraba que Luna podía escucharlo desde el otro lado de la mesa. Sae, por otro lado, se puso rígido. Sus ojos verdes se afilaron mientras fulminaba a su amigo con la mirada. -Cierra la puta boca, Luna.
Mi 𝙎an 𝙑alentín di itoshi0m
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One Shot Saerin/Rinsae.
Amanecer " rin itoshi" di angui47
angui47
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    Parti 4
Dos mundos diferentes, dos almas que fueron arrebatadas del lugar donde pertenecen Para algunos sería demasiado tarde en pedir perdón , pero para otros será el comienzo de su nueva vida
𝐖𝐚𝐩𝐨 𝐓𝐫𝐚𝐤𝐞𝐭𝐞𝐫𝐨  di SabakunoAmbar
SabakunoAmbar
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    Parti 17
Al día siguiente, en un taller de costura y diseño en una escuela secundaria especializada, Rin estaba de pie sobre una plataforma baja mientras Takashi Mitsuya tomaba medidas con precisión profesional. El cabello lila plateado de Mitsuya caía ligeramente sobre su frente mientras ajustaba alfileres en la camisa que estaba confeccionando para Rin. -¿Tu padre te prohibió juntarte con pandilleros? -preguntó Mitsuya sin levantar la vista. -Algo por el estilo -respondió Rin, inmóvil como una estatua. Mitsuya sonrió levemente. -Tus padres saben que yo soy uno, ¿verdad? -Eres la excepción, Mitsuya. No luces como pandillero. Mitsuya soltó una risa suave mientras pasaba la cinta métrica alrededor de la cintura estrecha de Rin. -¿Y cómo luce un pandillero para ti, entonces? Rin respondió sin vacilar, enumerando con calma glacial: -Mal vestidos, tatuados hasta el cuello, fumando en cada esquina, pantalones cayendo a la mitad del trasero, feos, groseros, salvajes, violentos, sucios, con traumas sin resolver y trastornos que los hacen impredecibles. Mitsuya rio con ganas, sacudiendo la cabeza, muertos de hambre. -Rin, te recuerdo que Hakkai y yo somos pandilleros. -Tú eres un caballero. Hakkai es solo un chico alto que parece intimidante pero en realidad es un osito de peluche gigante. Mitsuya se agachó para medir los muslos, todavía sonriendo. -No todos lucen así. Hay de todo en este mundo. Afuera del edificio, entre las ramas altas de un cerezo que empezaba a perder sus últimas flores, Rindou y Ran estaban encaramados de forma precaria. Ran bostezaba con hastío evidente. Rindou, con binoculares pegados a los ojos, apretaba los dientes con furia contenida. -¡Maldición! Ese tipo Macario no deja de pasar sus sucias manos por todo el cuerpo de Rin -gruñó entre dientes. -Es Mitsuya -corrigió Ran con cansancio. -Yo le digo Macario -replicó Rindou con veneno.
El canto de la sangre di kuroko22
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    Parti 3
Cuando el destino decide jugar con las vidas de aquellos que eligió, estos solo pueden aceptar y tratar de sobrevivir a lo que les llega. Siempre ha sido así. sueños de una vida pasada, hermanos en ese tiempo y hermanos en este presente. La vida de aquellos involucrados no será igual a la historia conocida. O bien Itoshi Rin descubre que tiene mas que solo a Sae como hermano mayor. Y Choso ahora al parecer tiene dos hermanos a los que proteger. Mientras la vida de Itadori va de mal, a bien a mal otra vez y peor a mal y luego a bien...no en ese orden pero al menos no esta solo.
¡Ayuda (in)necesaria! | NagiRin di Blasty_707
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Rin tiene un problema con sus pechos. Seishiro esta encantado en ayudarlo.
Mierda sae me va a matar si se entera di ohchanwoonOficial
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rin perdió una apuesta, y tiene que cumplir con el castigo
9 Meses  di Iam_Shui
Iam_Shui
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    Parti 5
Rin esta en cinta y su alfa tendra que hacerce responsable...
匚ᗩᖇ丅ᗩ di SabakunoAmbar
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    Parti 20
Rin no miró a nadie más. Solo a Hugo. Cruzó la distancia en cuatro zancadas largas y silenciosas. Agarró el hombro de Hugo con una mano que parecía hecha de acero. Lo giró con violencia contenida. Hugo apenas tuvo tiempo de abrir los ojos antes de que la palma abierta de Rin impactara contra su mejilla izquierda. El sonido fue seco, brutal, resonante. Un chasquido que rebotó contra las taquillas como un latigazo. Hugo trastabilló hacia atrás. Su espalda chocó contra la fila de casilleros con un estruendo metálico que hizo vibrar todo el mueble. El dolor le explotó en la cara como fuego líquido. Se llevó una mano a la mejilla, aturdido. Un hilo de sangre fina comenzó a deslizarse desde la comisura de su boca. Escupió algo pequeño y blanco al suelo: un diente. El incisivo inferior derecho. El silencio que siguió fue más pesado que cualquier grito. Rin respiraba con dificultad, el pecho subiendo y bajando en movimientos cortos y furiosos. Levantó la carta arrugada frente al rostro de Hugo, tan cerca que este pudo oler el leve aroma a tinta y papel viejo. -Quiero hablar contigo -dijo Rin. Su voz salió baja, ronca, peligrosa-. ¿Cuándo pensabas contarme acerca de la carta de Sofía? Hugo parpadeó varias veces, todavía intentando procesar el impacto. Sus ojos se posaron en el papel y el reconocimiento lo golpeó como una segunda cachetada. El color abandonó su rostro por completo. -Ahora... -murmuró, la voz apenas audible-. Iba a decírtelo ahora. Rin soltó una risa corta, amarga, sin rastro de humor. -Hugo. -El nombre salió como una acusación afilada-. Nunca he tenido que preguntarme si me dices la verdad. Nunca. -Hizo una pausa larga, y cuando volvió a hablar su voz temblaba de rabia contenida-. La besaste. Y me mentiste al respecto. No sé si confío en ti ahora. No sé cómo demonios vamos a resolver esto.
E̸l̸ L̸e̸o̸p̸a̸r̸d̸o̸ B̸l̸a̸n̸c̸o̸  di SabakunoAmbar
SabakunoAmbar
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    Parti 10
-La próxima vez yo elijo los disfraces -sentenció Reo, la voz tensa como una cuerda a punto de romperse. Bachira se encogió de hombros, completamente ajeno al drama. -Ya se los dije: la tienda de disfraces estaba cerrada y el templo estaba abierto. Fue lo primero que encontré. -¿Un templo? -preguntó Yukimiya, genuinamente perplejo. -Estaba abierto -repitió Bachira como si eso lo explicara todo-. Y había ropa. Sae no participó en la discusión. Caminaba al frente del grupo con pasos largos y decididos, la túnica negra ondeando a su paso como alas de cuervo. La barba postiza le colgaba un poco torcida, pero nadie se atrevió a mencionarlo. -Da igual -dijo al fin, la voz cortante como vidrio roto-. Encontramos a mi hermano ¿Quién sabe qué le estará haciendo ese delincuente bueno para nada a mi bebé? -masculló entre dientes. La palabra "bebé" salió tan fuera de lugar en su boca que varios de los chicos se detuvieron un segundo, atónitos. Isagi carraspeó, incómodo. -Sae... Rin no es exactamente un bebé... Sae se giró tan rápido que la borla del sombrero voló hacia atrás. -¿Quieres decirme que mi hermano de dieciséis años sabe lo que hace cuando se sube a la moto de un exlíder de pandilla que tiene tatuajes de rosas negras en el cuello y que probablemente ha matado gente? ¿Eso quieres decirme, Isagi? Isagi levantó las manos en señal de rendición. -No, no... solo digo que... -Entonces cállate -cortó Sae, y siguió caminando.