Cuando a Qyle Martell le rompen el corazón, su amigo de la infancia Joffrey decide acompañarlo a sanar sus heridas (o evitar que se aviente de un risco) pero en el lugar menos pensado se encuentra con quien podría ser su destininado
Daeron tenía un extraño sentimiento hacia su sobrino Joffrey al que no pudo ponerle un nombre hasta que lo perdió.
Tal vez las almas gemelas están destinadas a encontrarse en otra vida.