KarenGarca8
Cuando Asia era pequeña, cada luna llena se sentaba con su mascota, un pequeño canino llamado Boddy. Un día Boddy falleció por una enfermedad que no lograron tratar a tiempo. Ese día había Luna llena, así que Asia fue a la colina.
Una nueva familia se había mudado al pueblo ese mismo día. Asia sintió un ruido que no había provocado ella. Miró atrás asustada, pero no vio nada.
- Hola. - Un niño salió detrás del árbol.
- Ho...Hola. - Dijo tímida la niña.
- ¿Como te llamas?. - Preguntó el niño sentándose junto a ella.
- Asia. ¿Y tu?. - Dijo secándose las lágrimas y tratando de sonreír.
- Eso no importa. ¿Estabas llorando?. - Hablo el niño con voz preocupada. Asia asintió.
El niño se levantó y se fue. Asia se quedó confundida. Unos pocos minutos después el niño volvió con un pequeño ramo de flores en la mano.
- Son para ti. Para que no llores más. - Ella sonrió y las tomó.
- Gracias, son muy lindas.
Desde ese día cada luna llena los niños se sentaban en la colina a jugar, y Asia recibía sus "Flores en la Luna".