Carmenescritora
Carlota Wilson llega a la universidad convencida de que lo difícil será estudiar Psicología, hacer amigos y aprender a vivir lejos de casa. No imagina que lo verdaderamente complicado será sentirse en casa en un lugar que no esperaba.
Un piso antiguo, compartido con su prima Nora, Alex -un chico incapaz de tomarse nada en serio- y Jack Row, el mejor amigo de Alex, estudiante de producción musical, experto en bromas, sonrisas fáciles y silencios que dicen demasiado.
Jack es un año mayor, parece tenerlo todo bajo control y nunca se queda del todo. Carlota es nueva, torpe, pide perdón por todo y se sonroja cuando él la llama Carl como si fuera lo más natural del mundo.
Entre mañanas con café, cenas improvisadas, vergüenzas compartidas y bromas que rozan el flirteo, la convivencia transforma lo cotidiano en algo peligroso: sentirse cómodo, sentirse cuidado, sentirse elegido.
Pero cuando el pasado de Jack vuelve a hacer ruido y Carlota empieza a sentir más de lo que se atreve a admitir, ambos deberán decidir si vale la pena arriesgar el equilibrio que han construido por algo que podría romperlos... o salvarlos.
Porque a veces el amor no llega con fuegos artificiales.
Llega con rutinas, con risas suaves y con alguien que te pregunta si ya has comido.
Y entonces ya no es solo el piso.
Ya no es solo la universidad.
Ya no es solo el tiempo compartido.
Es quedarse.