JatziryLugo8
Kōtaishi
En el año 1685, el Japón que conocemos se encontraba fragmentado en cinco poderosos reinos: Mizushima, el reino del agua; Tobihino, el reino del fuego; Hirano, el reino del viento; Yukino, el reino del hielo; e Ishikawa, el reino de la tierra.
Durante siglos, estos reinos se disputaron el trono... y la vida de sus habitantes. La guerra dejó de ser un simple conflicto para convertirse en una maldición: un ciclo interminable de odio y ambición, imposible de romper.
Aun así, los pueblos de cada reino continuaban depositando su fe en susTennō. Se decía que, en los inicios, los gobernantes habían reinado en paz y armonía. Pero el deseo de poder terminó por corromper a sus descendientes.
Los Tennō gobernaban con ambición, sí... pero también protegían a sus súbditos. Por ello, el respeto hacia ellos nunca desapareció del todo.
Con el paso del tiempo, alianzas frágiles y traiciones silenciosas moldearon la historia. Y así comenzó una nueva era.
Una era marcada por los herederos.
Los Kōtaishi.
Entre ellos se encontraban Kazumi Naishinnō y su hermano mayor, Aqua Mizushima; Ryo Tobihino, príncipe del fuego; Haru Hirano, príncipe del viento; Saya Yukino, heredera del hielo; y Jin Ishikawa, heredera de la tierra.
Ellos serían quienes, sin saberlo, cargarían con el peso de un destino capaz de cambiar el curso de Japón... para siempre.
Y en un mundo donde el deber pesaba más que el corazón, incluso el amor podía convertirse en el mayor de los pecados.