sofrouz
En la preparatoria, Gao Tu y Wuelang apenas se hablaban.
Uno era el mejor alumno, tranquilo y viviendo solo; el otro cargaba con cicatrices que nadie veía, heridas provocadas por un padre que nunca lo quiso bien.
Lo que Gao Tu jamás imaginó...
es que Wuelang llevaba años enamorado de él, en silencio, desde la última fila del salón.
Todo cambia una tarde, cuando Gao Tu encuentra a Wuelang golpeado en plena calle. Lo ayuda. Lo lleva a su casa. Lo cuida.
Y ese pequeño gesto abre una puerta que ninguno se atrevió a tocar antes.
Porque a veces, el primer amor no llega de golpe...
llega herido, temblando, y pidiéndote que no lo dejes solo.