Luislarrionda1993
Introducción
No creo en las coincidencias, pero tampoco en los milagros.
Desde aquella noche, cada sombra parece tener un nombre, y cada silencio su propia respiración. Algunos dicen que lo que pasó fue una broma del destino, otros que simplemente jugamos con lo que no entendíamos. Yo prefiero pensar que fue algo más... algo que estaba esperando que alguien, cualquiera, lo despertara.
Todo comenzó como una curiosidad sin importancia. Cuatro desconocidos que se conocieron en un ciber, compartiendo historias sobre fantasmas y videos de apariciones. Álbaro, Gazo, Cierra y yo. Cuatro personas aburridas buscando emoción en lo prohibido. El dos de noviembre, a las 23:55, cruzamos la reja del cementerio viejo. Íbamos con una tabla ouija, una linterna y una risa nerviosa que no duró demasiado.
No sabíamos que bajo la tierra, al lado de la tumba 666, alguien estaba escuchando.
Y que no todos los muertos aceptan ser despertados.