Chanall
Prólogo
Nueva York no duerme, pero Charlotte aprendió a fingir que sí.
Cada noche, cuando las luces de los rascacielos se encendían como joyas sobre la piel de la ciudad, ella se transformaba. Modelo por contrato, artista por instinto, musa por maldición. Su rostro decoraba vitrinas, revistas, pasarelas. Pero nadie sabía lo que escondía detrás de esos ojos delineados con precisión quirúrgica: un pasado que la perseguía como perfume caro en una habitación cerrada.
Charlotte no buscaba fama. La fama la encontró cuando huyó de lo que más amaba.
Y ahora, entre copas de martini, miradas que prometen más de lo que cumplen, y un apartamento que nunca se siente como hogar, ella se pregunta si el arte puede salvarla... o si solo la está exhibiendo.
Porque en esta ciudad, cada noche es una promesa.
Y Charlotte está a punto de romper la suya.