XIORUD1
Una noche... solo una noche, para saciar ese sentimiento ardiente que había crecido entre dos enemigos.
No era amor, no era odio... era esa chispa prohibida, ese roce de miradas que quemaba, esas palabras llenas de veneno que, en el fondo, pedían algo más.
Y ahora, bajo la luz tenue, ninguno podía negarlo más.