karinajr
En un imperio donde mencionar a Dios está prohibido y donde las hijas son consideradas una maldición, la reina Isabela rompe todas las expectativas al dar a luz dos niñas gemelas. Para el emperador Sebastián, aquello es una vergüenza que amenaza sus tradiciones, su poder y su orgullo.
Decidido a borrar aquello que considera un error, lleva a las recién nacidas hacia las temidas Aguas Inquietas, un lugar del que nadie regresa con vida. Allí intenta deshacerse de ellas... pero el cielo se abre y una voz divina lo detiene.
Dios lo confronta: le pregunta por qué desprecia a sus hijas y le revela que ellas no son una maldición, sino parte de un plan mayor. A la primera la llama Sofía, futura heredera del trono, una princesa destinada a ser sabia y amada, pero que solo escuchará al hombre que también escuche la voz de Dios. De la segunda niña no revela su propósito, pero el emperador la nombra Leisha, "Promesa de Dios".
Por primera vez, el emperador siente empatía y corre a salvarlas, cambiando el destino del imperio para siempre