Strawberryddrugs
"-¡¿Por qué accedí?! ¡Toda esta mierda es mi culpa!"
La voz, rota por el llanto y la culpa, rebotó contra las paredes vacías de la habitación, perdiéndose en un eco ahogado. Ya había pasado una semana. Siete días desde que la oscuridad del bosque se tragó las risas, las promesas y las vidas de un grupo de amigos que solo buscaba un escape de la realidad.
La silueta en la penumbra miró sus manos temblorosas. Ya no quedaba rastro del lodo, de las linternas parpadeantes ni de la madera húmeda de aquella cabaña, pero el frío asfixiante de esa noche seguía calando hasta sus huesos.
Lo que comenzó como un simple viaje de campamento terminó convirtiéndose en una macabra cacería en medio de la nada. El juego de "Cara de Bestia" al principio pareció una tontería inocente para ganarle al aburrimiento, una forma estúpida de pasar la noche. Pero las reglas escritas eran reales. La entidad oculta entre los pinos altos no jugaba limpio: se alimentó de los secretos del grupo, los separó en la neblina y los obligó a guardar un silencio mortal en el que un solo sonido significaba el fin. En la absoluta oscuridad, donde los ojos ya no eran de fiar y solo podían dejarse llevar por las prendas de vestir de sus compañeros, el terror psicológico los consumió uno a uno.
Nadie sobrevivió intacto. Uno a uno cayeron ante los engaños de la Bestia, atrapados en un bosque que exigía rostros y sacrificios.
Ahora, la única figura que quedaba con vida en esa casa silenciosa se encogió sobre sí misma, arrastrando una culpa doble que amenazaba con volverle loco. Apretó contra su pecho una prenda de ropa ajena, arrugada y fría, como el único recordatorio de que aquella pesadilla no había sido un sueño.
Había un solo sobreviviente. Alguien que se quedó atrás cargando con el fantasma de los demás, maldiciendo el segundo en el que aceptaron jugar.