Fuiste tú quien calmó el desastre cuando todo estaba perdido, me abrazaste y se juntaron mis pedazos partidos, fui yo quién salvó tu corazón del vacío y lo llenó de ese sentimiento inesperado llamado amor.
Mayte y Manuel se conoceran en el bufet dónde el trabaja, ya sea por destino o casualidad chocaran una mañana y mirándose a los ojos descubrirán que a partir de ese momento todo cambiará