_lesssg2003_
Hyunjin colecciona obsesiones como quien colecciona arte: primero fueron objetos, ahora es Jeongin.
Lo vio una vez en una cafetería y decidió que era suyo. Fotos secretas, rutas memorizadas, cámaras ocultas, mensajes anónimos... todo para tenerlo cerca, aunque Jeongin no lo supiera.
Hasta que Jeongin sí lo supo.
En lugar de huir, sonrió. Alimentó la locura de Hyunjin con miradas inocentes, gemidos calculados y ventanas abiertas "por descuido". Disfrutaba ser la presa... y también cazar al cazador.
Lo que empezó como acoso unilateral se convirtió en un juego retorcido de dos: besos posesivos contra paredes, noches vendadas y atadas, susurros de "nunca te dejaré ir" mientras ambos se aferran con la misma desesperación enfermiza.
Porque en esta danza oscura, el amor no es sano.
Es devorador.
Y ninguno de los dos quiere escapar.