isa_rin786
- LECTURAS 5,075
- Votos 362
- Partes 30
La lluvia caía suave sobre el campo de entrenamiento. Las gotas resbalaban por los mechones oscuros de Isagi Yoichi mientras controlaba el balón con una precisión envidiable. Su figura delgada, pero firme, se movía con agilidad entre los conos, y cada pase que hacía mostraba una visión de juego que pocos jugadores tenían. No era solo talento: era pasión. Era hambre.