YGVenus
- Reads 2,181
- Votes 163
- Parts 11
«Nunca deseé ser humano.
Crecí creyendo que la sangre de mi manada era un privilegio y que el bosque sería mi único hogar. Aprendí a correr bajo la luna, a escuchar el susurro del viento entre los árboles y a obedecer los instintos que habitaban en mi interior.
Pero todo cambió cuando la conocí.
Porque, por primera vez, comprendí que ninguna libertad se compara con el deseo de permanecer junto a alguien.
Y fue entonces cuando lamenté haber nacido como un lobo.»
-Ya te lo he dicho, Neville. Vendrás conmigo.
La voz de su padre llenó el silencio de la casa. Sonaba firme, pero detrás de aquella determinación se escondía el cansancio de un hombre que había aprendido a cargar el mundo sobre sus hombros.
-Este traslado es importante para mi carrera. Me han ofrecido un puesto en la policía de Transilvania y no puedo rechazarlo. Además, no pienso dejarte aquí solo.
Neville permaneció en silencio.
-Sé que no te agrada la idea de marcharte -continuó el señor Longbottom-, pero solo nos tenemos el uno al otro. Intenta verlo como una aventura. Después de todo, pasaste parte de tu infancia allí.
El hombre sonrió con suavidad.
-Y te prometo que, cuando todo termine, regresaremos a casa. Solo necesito un poco de tiempo.
Neville observó a su padre durante unos segundos.
Desde la muerte de su madre, él había sido su único apoyo. Lo admiraba más de lo que podía expresar con palabras. Admiraba su fortaleza, su dedicación y la forma en que nunca se rendía, incluso cuando la vida parecía empeñada en ponerle obstáculos.
Por eso le resultaba imposible negarse.
Aunque abandonar todo lo que conocía le provocaba una extraña inquietud, tampoco quería decepcionarlo.
Finalmente, una pequeña sonrisa apareció en sus labios.
-Está bien. Iré contigo.