elvixbluelock
En Blue Lock, adaptarse no es una virtud: es una exigencia y normalidad ante nuevas jugadas o nuevos rivales.
Ranze Kurona aprendió con una flexibilidad majestuosa; ajustar su ritmo, su mente, su juego y hasta su forma de existir para encajar con determinados egos. Nunca reclamar protagonismo, nunca desentonar, nunca detenerse a pensar si eso lo está desgastando. Solo seguir lo que, a su parecer, lo llevará a la cima.
Jin Kiyora, en cambio, no se adapta: controla.
Observa patrones, mide errores y elimina todo lo que no encaja en su lógica. Para él, las personas funcionan como piezas precisas de un sistema que no admite fallas emocionales. Si tiene que seguir a alguien, ese alguien tuvo que haber pasado varias pruebas y análisis de lo que él considera digno de ir detrás.
Cuando ambos coinciden, Kiyora empieza a notar algo que no puede identificar en su mente: Kurona se adapta incluso cuando no debería, incluso cuando le duele.
Y Kurona, por primera vez, se siente observado no como una herramienta útil, sino como un fenómeno que un polo opuesto intenta comprender.
La historia explora la autoanulación, el miedo a dejar de ser necesario y la delgada línea entre la adaptación sana y la pérdida de identidad.
Porque adaptarse puede mantenerte en juego dentro de un sistema como lo es Blue Lock... pero también puede romperte en silencio.
°•-------------------------------------•°
⚠️AVISOS⚠️
• Los personajes no me pertenecen, son del manga: "Blue Lock"
• Relato original hecho por mí. Todos los derechos están reservados
• Prohibido copiar/tomar parte de mi historia sin mi consentimiento