laautora_8
Los caminos se cruzan, más aún si vivís en la misma ciudad, váis a la misma universidad y los dos jugáis al hockey, pero eso no tiene que ser malo ¿no?
Para Christopher todo se ha ido al garete, ya no podrá jugar al hockey hasta que se recupere y eso le chafa todos los planes que tenia para el próximo año.
A Madison le estaba yendo bien, las heridas que el año anterior habían arrasado con ella ya han sanado y las clases no le van mal, solo hay un pequeño inconveniente: la entrenadora quiere hablar con ella, a solas.