GeisyEdurne
Después de vivir tanto tiempo entre sombras, llega un punto en que la oscuridad deja de rodearte y empieza a habitarte.
Y, aun así, aunque él no lo sepa, sigue siendo la única luz que sobrevive en mi mundo.
Él es mi guardaespaldas. Una vez fue mi mejor amigo, pero de ese niño no queda nada cuando me mira. En sus ojos no hay calor, solo una dureza helada; en su voz, un vacío que corta. Me protege, me arranca de la muerte una y otra vez, pero nunca hay consuelo después, nunca llega ese alivio absurdo de las historias donde el héroe salva a la chica y luego la estrecha entre sus brazos como si todo hubiera terminado.
Nunca sonríe. No sabe vivir, solo sobrevivir, y casi siempre lleva la furia escrita en el rostro. Supongo que eso ocurre cuando dedicas tu existencia a proteger a alguien a quien odias. Porque sí, sé que me odia. Desde el día en que su vida fue destruida por mi culpa, dejé de existir en su corazón. Pero él... él sigue clavado en el mío como una herida que nunca cierra.