tangerine_queen
Todo se suponía que siguiera un plan.
Cada cálculo estaba hecho, cada resultado previsto, cada detalle cuidadosamente considerado.
Rui confiaba en los números, en la lógica, en los sistemas que siempre respondían como debían.
Nada se dejaba al azar.
Hasta que una variable apareció sin previo aviso.
Una que no encajaba en ninguna fórmula, que no reaccionaba como se esperaba
y que, además, tenía una voz demasiado clara para ser ignorada.
Nene nunca debió formar parte del sistema.
Su papel era observar, comentar desde la distancia y mantenerse fuera de escena.
Curiosamente, Rui no sintió urgencia por corregir la anomalía.
Al contrario, decidió observarla.
Porque, por primera vez, algo -o alguien- que no estaba en los cálculos
resultó ser demasiado interesante como para arreglarlo.