sarposa
Mia ha estado sufriendo debido al cáncer que padece desde los 10 años; su único refugio ha sido esa serie que la ha acompañado durante todo ese tiempo, dándole un poquito de luz en medio del apagón que llevaba por dentro. En cada capítulo encontraba fuerzas para seguir, y en cada escena, un motivo para sonreír, especialmente al ver a ese actor que sin saberlo se convirtió en su amor imposible, su sueño silencioso.
Lo que Mia no imaginaba era que el destino tenía otros planes para ella. Un día conoce a un chico sencillo, amable, que llega a su vida sin promesas ni máscaras, solo con ganas de escucharla. Entre risas, confidencias y tardes tranquilas, nace una amistad sincera, y sin darse cuenta, el corazón del chico empieza a sentir algo más. Cuando Mia descubre que ese amigo es en realidad el actor que tanto admiraba, su mundo se sacude: el sueño y la realidad se encuentran.
Aunque el amor parece imposible -él, una estrella; ella, una chica enferma- deciden no rendirse. Juntos enfrentan el miedo, los prejuicios y la incertidumbre, demostrando que el amor verdadero no entiende de fama ni de enfermedades, solo de valentía. Y así, entre luz y oscuridad, Mia descubre que incluso en los momentos más frágiles, el amor puede ser la cura más bonita.