L0v3ly_P1NK
En el Infierno existen múltiples pecadores: algunos poderosos, otros no tanto; unos muy populares y otros que simplemente... existen. Entre los más conocidos está Angel Dust, una estrella de películas para adultos cuya fama llena bares y casinos de miradas de lujuria y silbidos. Coqueto por naturaleza y experto en dar "show", Angel ha convertido su carisma en una forma de supervivencia, aunque cada sonrisa venga acompañada de una cadena invisible.
Entre los pecadores poderosos se encuentra Husk, un overlord temido y respetado, dueño de los casinos más grandes del Infierno. Serio, frío y adicto al juego, lleva décadas sin sentir nada que no sea hastío o desprecio. El amor es un concepto que quedó enterrado junto a las apuestas que perdió... o ganó.
Angel Dust está atado por un contrato con Valentino, una condena disfrazada de acuerdo que lo mantiene bajo control y sin escapatoria aparente. Husk, por otro lado, pasa su existencia entre casinos y alcohol, aferrado a una rutina que sostiene su frágil equilibrio infernal... hasta el momento en que conoce a Angel.
Algo se rompe.
Para Husk, Angel no representa una amenaza por ser peligroso, sino por algo mucho peor: la posibilidad de volver a sentir. Despertar emociones que creía extinguidas se convierte en un riesgo inaceptable, un temor que ningún poder ni apuesta puede controlar.
En un lugar donde las almas se poseen y los sentimientos entre overlords y pecadores no son bien vistos, surge una pregunta peligrosa:
¿puede un overlord volver a sentir... y puede una estrella encadenada encontrar algo parecido a la libertad?