AmberlyCicolini
Estaba guardando unos libros en mi casillero, y de reojo ví al idiota de Brandon acercándose a mí.
Joder.
Al parecer alguien quería una gran golpiza mañanera, no le vendría para nada mal...
Cerré mi casillero y gire sobre mis talones para ver al chico que sonreía de forma arrogante frente a mi.
-¿Y tú qué mierda quieres? -dije con cara de pocos amigos.
-¿Yo? Nada, sólo pasaba por aquí, preciosa -respondió él con una sonrisa inocente.
Ese maldito apodo...
-Guardate tus preciosas para las zorras te que siguen todo el maldito día -agregué molesta, ya que casi todas las chicas del instituto babeanban por él, y siempre intentaban llamar su atención, es patético.
-¿Eso que escucho son celos, preciosa? -preguntó con una sonrisa divertida al decir eso último.
Hasta aquí, imbécil.
Avance dos pasos hacia a él, dándole un gran golpe en la nariz, gritando:
-¡No me digas, preciosa! ¡IDIOTA!
Con eso salí corriendo por el pasillo, era mejor correr antes que esto se ponga feo.