Nosequepnerr
No todos los amores nacen limpios. Algunos se construyen entre sangre, culpa y silencios que duelen más que los gritos.
Pablo aprendió a poseer antes que a amar. Anabel aprendió a resistir antes que a confiar. Después del pecado y la obsesión, no queda nada intacto: ni el cuerpo, ni la mente, ni el alma. La redención no llega como un perdón. Llega como una elección diaria. Como quedarse cuando huir sería más fácil. Como amar sabiendo que ya no se puede borrar el pasado.
Porque a veces, redimirse no es salvarse...es no volver a destruir a quien amas, incluso cuando el monstruo sigue vivo dentro de ti.