Dany_Sa
Jaime ingresó a un canal de televisión a la corta edad de dieciocho años.
No esperaba convertirse en tema de conversación entre sus nuevos compañeros de trabajo. Sin embargo, apenas salió de la sala de entrevistas, los murmullos comenzaron a extenderse por los pasillos. Algunos especulaban sobre cómo había conseguido el puesto; otros intentaban adivinar qué lo hacía tan especial.
Y, como ocurre con todos los rumores en aquella cadena televisiva, las habladurías terminaron llegando a oídos de Carlos, uno de los trabajadores más respetados -y temidos- de toda la empresa.