malkisaysiloveu
Maya era una chica tranquila con una vida normal, aunque tenía la costumbre de ir de lunes a sábado a una cafetería cerca de su casa. No iba solo por el café o las donas (que era lo que más le gustaba), sino por la hija del dueño, Clara, una joven reservada que solía estar allí para hacer sus tareas. Cuando Maya iba a ver a Clara, no disimulaba en absoluto. Clara se sentaba siempre en una mesa junto a la ventana; en cambio, Maya elegía un lugar cercano para poder observarla, hasta que un día Clara notó su mirada...