Tinkerbell0597
Dicen que hay amores que llegan a tu vida como ángeles disfrazados de personas comunes. No traen alas visibles ni promesas eternas, pero saben exactamente cuándo aparecer. Se quedan el tiempo justo, el necesario para salvarte de ti misma, para enseñarte a respirar en medio del caos y a reír cuando todo duele.
Esos amores no vienen a quedarse para siempre. Vienen a cuidarte mientras aprendes a sostenerte sola. Te toman de la mano cuando estás rota, te empujan a vivir sin miedo y te muestran que incluso en la oscuridad se puede encontrar algo parecido a la luz.
Y cuando su misión termina, se van.
No porque hayan dejado de amar, sino porque ya hicieron su trabajo: te volvieron más fuerte, más valiente, un poco menos ingenua y mucho más viva. Dejan recuerdos que duelen, risas que ya no regresan y una ausencia que pesa, pero también te dejan la certeza de que el amor, incluso cuando se va, cambia tu vida para siempre.
Algunos ángeles no se quedan...
solo pasan para asegurarse de que sobrevivas.