Sangreacuariana
En un hospital escondido entre la quietud de un pueblo italiano, Matthew lleva una vida marcada por el cansancio y la discreción. Allí, donde casi nada sucede y todo se guarda en silencio, el anonimato es parte del cuidado.
La llegada de un paciente extranjero rompe esa calma. Un piloto de Fórmula 1 que busca algo más que tratamiento médico se instala en el Hospital San Vicente, arrastrando consigo un cuerpo exigido hasta el límite y un pasado del que no se habla.
Entre consultas que se extienden más de lo necesario y una intimidad que crece sin nombre, Matthew empieza a comprender que hay heridas que no figuran en los expedientes.
Algunas historias no terminan cuando el paciente se va. Algunas apenas empiezan.