titi_1967
Se dice que, cuando el mundo se creó, nació un amor entre el Sol y la Luna.
Pero ambos estaban muy lejos y no podían tocarse. Danzaban juntos a la distancia, pero cada eclipse -gracias a dos estrellas amigas- se abrazaban en un fulgor de luz y sombra, sus almas entrelazadas por un instante eterno.
Pasaron millones de años hasta que un día se les ocurrió una idea desesperada: si no podían amarse en los cielos, tal vez en la Tierra lo lograrían. El Sol creó a un niño hermoso de cabellos castaño dorado, que brillaban como rayos al atardecer, y ojos miel que ardían con fuego interior. La Luna creó a un niño de cabellos rubios rosados, suaves como nubes al alba, y ojos azules profundos como océanos nocturnos.
Pero Venus y la Tierra, que siempre permanecían juntos en su danza celeste, no les gustó la idea. La Tierra, posesiva y terrosa, quería a la Luna solo para él, envidiando su luz plateada. Venus, radiante y vanidoso, codiciaba al Sol con celos abrasadores. Así que, cuando los descendientes llegaron a la Tierra, los dioses menores los lanzaron al tiempo mortal para sabotearlos.
llegaron a 1401. Pero la vida les dejaría en claro que ese amor no sería posible.
Volvieron a 1962; tampoco resultó. Y como última prueba de chance, a 2025