apologyps
Un eclipse no ocurre porque dos astros estén destinados a quedarse juntos.
Ocurre porque, por un instante, encajan a la perfección.
Yo fui la luna.
Él llegó, se puso frente a mí, me cubrió por completo y cambió mi mundo.
Y un día, como todos los eclipses, simplemente se fue.
Este libro no habla de un amor eterno, sino de uno intenso.
De ese amor que te hace flotar, que parece correcto, que encaja sin esfuerzo...
y que aun así no se queda.
Aquí escribo lo que pasa cuando el eclipse termina:
cuando la luz vuelve, pero ya no eres la misma;
cuando los recuerdos aparecen sin permiso;
cuando aprender a soltar duele más que amar.
Mi maldito eclipse sin mi luna es para quienes amaron sin miedo
y se quedaron con el corazón en sombras.
Para quienes hoy están sanando, aunque todavía no sepan cómo.