ravneli
Las risas se marchitaron.
Las promesas se pudrieron bajo la tierra.
Y uno a uno, cayeron como pétalos envenenados.
Dicen que en ese jardín aún crecen flores.
Pero nadie menciona el aroma metálico entre sus raíces, ni los gritos que la tierra parece recordar...
Porque hay amores que no abrazan...asfixian. Que no florecen...se pudren bajo tierra, entre raíces enredadas a cadáveres aún tibios, alimentando un jardín que huele a sangre y a culpa.
¿Y si el amor no fuera una semilla, sino el veneno que nos hace crecer?