Chase_Carson
Hawkins, Indiana. Verano de 1991. Cuatro Años después de la despedida de Jane. Dos desde la graduación. La vida no se detuvo; Will Byers y Mike Wheeler no tuvieron otra opción más que seguirle el ritmo. Y la vida cambió, así como también ellos lo hicieron.
Ahora, luego de un tiempo alejado en la capital, Will aprovecha las vacaciones y vuelve a su pueblo natal con buenas nuevas: tiene novio y piensa comprometerse por medio de una pequeña ceremonia clandestina e íntima; un evento con el que planea reunir a la vieja banda, sanar las heridas aún abiertas y prosperar juntos.
Mike, por su parte, estancado en su anticuado pueblo, atrapado en su conformismo, enfrentando el mal de la hoja en blanco y aferrado a los fantasmas de su pasado, debe soportar este nuevo golpe para su ego y lidiar con una nueva fisura en su ya de por sí resquebrajado espíritu: su eterno enamorado también lo abandona.
Sin embargo, exhumar el pasado puede arrastrar peores cosas que el hedor putrefacto. Intentar olvidar muchas veces solo hace más fuerte un recuerdo; muchas veces intentar sanar solo abre cicatrices. Pues lo que nunca murió, dormido está y así se debe dejar. En caso contrario, se pueden revivir pesadillas hasta hacerlas tangiblemente dañinas. Y aunque las intenciones de Will son las opuestas, la maldad es paciente y siempre está al acecho. Porque, así como el amor y la vida misma, el mal se transforma: cambia de cuerpo y rostro.
Desapariciones y muertes. Dolor y patrones conocidos. Todo vuelve a empezar. O, solo tal vez, jamás terminó. Y jamás acabará.
Obra escrita en coautoría con Joliet G. Martinek