novaaura
Un grupo de amigos algo peculiar, un grupo de criaturas inmortales; una elfo, una guerrera, una criatura nocturna y un ser del sol. Cuando eres inmortal ciertamente piensas que lo tienes todo resuelto, la guerra de magia ya fue peleada, seguías con tu grupo de amigos intactos ¿verdad?
Althea había perdido a Helior gracias a la guerra, pues las criaturas del sol no eran totalmente inmortales como ella y sus otros amigos, ella se dio cuenta de que lo extrañaba un poco, pero jamás lo admitirá delante de cualquier ser vivo; no necesitaba parecer alguien débil ni herida y después de todo, Helior jamás habría querido verla triste. Y siendo sinceros, Althea jamás se dio cuenta de las claras señales que Helior dejó frente a ella
Todo cambia cuando vagando en busca de aventuras con los suyos alguien le recuerda que si una alma no quería irse dejaba parte de ella en el plano terrenal para que cuando un ser querido la encontrara poder volver, Althea se da cuenta de que ese simple cariño de amigos realmente era algo más y se dispone a intentar encontrar es parte que ella siente que Helior dejó con el fin de traerlo de vuelta.
Todo es más fácil si estás junto a tus amigos, no? Pero a Althea, igual de despistada que suelte, se le olvidaba algo; que las aventuras además de batallas ganadas, traen problemas, consecuencias, dolor y pérdidas.
Esta aventura sería mucho más difícil que todas, pues en Astrael nada es tan fácil como parece y para su pesar, el reino de la sombras se estaba revelando en busca de algo que ellos mismo les habían arrebatado: poder.