Alissykyuu
Dicen que el cerebro sigue vivo siete minutos después de la muerte.
Siete minutos donde todo lo que fuiste, todo lo que amaste, pasa frente a tus ojos.
Para Obanai Iguro, esos minutos no son calma, sino un torbellino de recuerdos que arden.
Entre la sangre, el polvo y las cosas que nunca se atrevió a decir, vuelve a ver a Sanemi Shinazugawa -con su furia, sus cicatrices y esa forma torpe de amar que siempre lo desarmó.
Y entre los últimos latidos de su mente, intenta entender si la muerte es olvido...
o si amar, incluso tarde, puede ser una forma de seguir vivo.